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¿Qué dice la ciencia sobre adelgazar? Más allá de trucos fisiológicos, hay una serie de consejos médicos para perder peso que te pueden funcionar o que, en el peor de los casos, harán que tu dieta funcione mucho mejor.

Varios de ellos tienen mucho que ver con la psicología, y es que a veces la dificultad para reducir se debe ni más ni menos que a algunas creencias equivocadas, malos consejos o simplemente a la falta de foco a la hora de afrontar el reto, problemas que pueden causar decepción a los que no logran perder peso de forma efectiva.

Por eso, tal y como recopila Time, es mejor hacer caso a los expertos. Estos son algunos de los trucos recomendados por médicos para perder peso más fácilmente.

Edúcate a ti mismo en nutrición

Muchas dietas fracasan por desconocimiento, no por dejadez. A veces desconocemos totalmente qué estamos comiendo y cuál es el efecto de dicho alimento en nuestro organismo. Por eso es de agradecer que se hagan campañas como la emprendida por Sinazucar.org para concienciar a la población.

Hay miles de webs en Internet especializadas en nutrición con recursos online para que aprendas qué nutrientes aporta cada alimento y para qué sirve, cómo actúa en tu organismo y cómo debes combinarlos con otros. Es cuestión de dedicarle un poco de tiempo.

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Haz que los cambios sean permanentes

De nada sirve marcarte una meta estricta y seguir una dieta agresiva durante tres semanas si una vez conseguido el objetivo vuelves a recaer en todos los malos hábitos que te hicieron necesitas dicha dieta.

Haz que tu dieta y tu nuevo estilo de vida sean permanentes. Sigue una alimentación equilibrada en tu día a día y haz ejercicio sin que esto forme parte de plan preestablecido alguno, sólo como parte de tu rutina.

Reduce el tamaño de las porciones

Está totalmente demostrado que el tamaño del plato afecta y mucho psicológicamente a la cantidad de comida que necesitas para llenarte. Lo recomendable es que te sirvas porciones pequeñas -aunque suficientes- en platos de postre. Así te llenarás antes.

Además puedes completar el primer plato con un segundo para obtener más nutrientes en una misma comida, todo ello sin que las porciones sean necesariamente mayores.

Elimina cualquier tipo de refresco

Prácticamente todos los refrescos, incluidos los zumos de frutas, contienen grandes cantidades de azúcares libres. Es uno de los enemigos número 1 en tu objetivo de perder peso y responsables en gran parte de la epidemia de obesidad que vive Occidente.

Por lo tanto, debes eliminarlos ya de tu día a día, y no sólo los refrescos azucarados sino también los edulcorados. Está demostrado que estos alteran la forma en la que tu estómago reacciona a la glusosa, así que se relacionan con la diabetes tipo 2 y la obesidad.

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No te obsesiones con las calorías

No te dediques a contar calorías, sino nutrientes. Hay alimentos que son ricos en calorías pero que contienen nutrientes esenciales que necesitas sí o sí para mantener una dieta equilibrada, como por ejemplo los frutos secos o las grasas de origen vegetal.

Además, como veremos en el siguiente consejos científico para perder peso, no es bueno comer menos calorías de las debidas.

No pases hambre

Nuestro organismo mantiene mecanismos evolutivos pensados para salvarnos en situación de escasez de alimento. Uno de ellos es el que hace que cuando tienes hambre acabes deseando y picando alimentos hipercalóricos. Es tu metabolismo “almacenando” calorías por si vuelve a pasar hambre.

Por lo tanto, no comer lo suficiente no sólo no te ayudará a adelgazar sino que puede provocar justamente lo contrario, que acabes picando entre horas alimentos que no te benefician en absoluto.

Céntrate en un objetivo

Si tienes un objetivo por conseguir, ya sea de peso o grasa corporal, no te desvíes. Trata de ir paso a paso sin que otros objetivos secundarios te distraigan.

A ser posible, hazlo todo lo simple posible: tales alimentos al día y tantos minutos de ejercicio físico, sin ayuda de otros elementos externos como píldoras o batidos.